Relatos de Maria


Queridos amigos :


Segunda entrega del relato Pasa la Vida, que disfrutéis.



PASA LA VIDA (segunda parte).


... ¡Cuantas vivencias!, ¡cuantos recuerdos!.

Con un fino pañuelo de hilo bordado enjuga sus lágrimas, se ha dado cuenta que por un momento había parado el tiempo y no quería renunciar a ello y empezó a rebuscar en los archivos dormidos de su memoria.


Volvió a la adolescencia, soñadora e imaginativa, difícil etapa pero maravillosa a la vez. Ya formaba parte del círculo donde su opinión, a veces, contaba dentro de la familia y fuera de ella.


Empezó a descubrir las cosas que sus padres poco a poco le decían:

-"amar la música", ¡ay la música!, como no amarla, si todos los domingos como una tradición la llevaban a ese parque precioso rodeado de enormes árboles verdes engalanados para el gran momento "el concierto".


En medio de la multitud se levantaba un inmenso Quiosco de la Música, así lo llamaban, perfectamente conservado, con las barandillas de hierro forjado y una cúpula decorada con hermosas pinturas labradas en oro e infinidad de colores, una maravilla, según decían las gentes llevaba allí desde el año 1900, algo increíble para los años que habían pasado, y allí estaban preparados para la gran ocasión. Alma, asombrada dejó volar su imaginación al oír las notas que salían bailando acariciando los oídos, envuelta en una magia especial que la hacía levantar de la silla de hierro, que manera de disfrutar lo que tantas veces le había descrito su padre.


No solo la hablaban de la música, también de los libros, ¡ay los libros!, barcos que navegan en las manos, donde la mente viaja y vive sin moverse de casa, leyendo historias de gentes y lugares que de otra forma nunca sabrías, ¡qué impresionante ventana al exterior!, ¡que derroche de conocimientos!.


Tantas y tantas cosas de inmenso valor humano que en su lucha de niña a mujer aún le costaba comprender.


Al mismo tiempo y bajándose de la nube de la imaginación se encontraba la realidad, el colegio, sus amigas, quienes en ocasiones no la entendían, mientras que ellas jugaban o tonteaban con el más guapo, Alma trataba de inculcarles lo hermoso de otras cosas, ¿un bicho raro?, quizás, pero sobrevivió a esa etapa.


(Continuará)...


Un beso para todos, os quiero.

María.

6 comentarios:

ana dijo...

Preciosa nostalgia en tu relato, de recuerdos de música y literatura.

Delicado y sutil, con un acompañamiento magnífico.

Un besitoooooo.

Maria dijo...

Muchas gracias ana, me alegra que esté gustando este relato.
Un beso guapa

Manolo Jiménez dijo...

¡Cuánto tiempo María! Una verdadera descortesía por mi parte, discúlpame.

El relato transporta a un tiempo pasado, nostalgia que no empalaga.

Abrazos.

hargos dijo...

me encanto,como el anterior, esperare la continuacion, un besito preciosa

Maria dijo...

Hola Manolo:
Estás totalmente disculpado, y me alegro muchisimo de volverte a ver por aquí.
Un abrazo.

Maria dijo...

Querido hargos:

Muchas gracias de verdad, me alegro muchisimo me da fuerzas para seguir.

Un beso guapisimo.